Habitantes de la zona norte oriente de Tuxtla Gutiérrez denunciaron el robo de varios medidores de agua y tuberías de cobre, un delito que ha ido en aumento en la capital chiapaneca dejando a decenas de familias sin el suministro del vital líquido y con afectaciones económicas.
Vecinos alertaron que son dos hombres que han estado sustrayendo los dispositivos metálicos durante la madrugada, aprovechando la falta de vigilancia en la zona.
Alerta
“Cuidado con estas personas. Están robando medidores de agua y tuberías de cobre por la zona norte oriente de la ciudad, Tuxtla Gutiérrez. Los hechos ocurrieron a la 1 de la mañana del día 9 de mayo”, señalaron.
También advirtieron que varios conocidos han reportado incidentes del mismo tipo. “Varios conocidos reportan incidentes del mismo tipo. Tome sus precauciones”, puntualizan.
Esta modalidad de robo no es nueva en Tuxtla. A pesar de que el robo de medidores de agua es un delito grave, pues no solo afecta el patrimonio de los hogares, sino que interrumpe el servicio de agua potable, provoca fugas y daños colaterales en las viviendas, se ha convertido en un dolor de cabeza constante para la ciudadanía.
Casos en otras zonas
Vecinos de distintos puntos de la ciudad, como el ejido Copoya, reportaron desde hace años que los ladrones no solo hurtan los medidores, sino que en ocasiones los destruyen al no poder sustraerlos fácilmente.
Además, la reposición de los aparatos por parte del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa) representa un gasto que puede alcanzar los 800 pesos.
En el caso de la zona norte oriente donde se origina la denuncia, los colonos denunciaron que la falta de vigilancia y la presencia de ladrones agrava la situación, al grado de que ahora los vecinos recurren a comprar perros guardianes para tratar de disuadir a los amantes de lo ajeno, pero esta medida no ha tenido éxito.
Vecinos de diferentes colonias de la capital chiapaneca han insistido en que las autoridades tanto municipales como estatales deben implementar medidas inmediatas para frenar esta ola delictiva, que incluye un mayor patrullaje durante la madrugada, campañas de concientización para evitar la compra de estos artefactos en el mercado ilegal y la instalación de tecnologías que dificulten el hurto.












