Ludwika pone en jaque al matrimonio

Ludwika pone en jaque al matrimonio

¿Quién no se ha visto tentado por el deseo? Es la pregunta que hace la directora Teresa Simone sobre este sentimiento tan natural como humano, y que en algún momento viene a poner en jaque la estabilidad de cualquier persona.

“El deseo es el motor de la existencia, no creo que haya nada que nos defina más como humanos, es una fuerza constante en nuestras vidas, y el deseo sexual es una línea de esta fuerza primordial. En un matrimonio que lleva 20 años de casados, con hijos grandes y de más, conservar el deseo por tu pareja y mirarla como si fuera la primera vez, el seguir disfrutando de todos los aspectos que se comparte con el otro, es algo complejo, pero sobre todo difícil de mantener”, dijo Teresa Simone.

Historia

Y esta es precisamente la premisa de su película Deseo, donde Ludwika Paleta encarna a Lucero, una exitosa abogada que siente que su vida tiene un enorme vacío que la lleva a buscar el riesgo y la pasión, algo que encuentra en la figura de Matías (Oscar Casas), un profesor de natación que Fernando (José María Yazpik), su esposo, contrata; pero lo que parecía una simple aventura termina convirtiéndose en una amenaza que podría destruir su familia, después de que su hija Viviana (Pilar Pascual) se sienta atraída por él.

“Esta película le habla a muchas personas, pero en particular a las mujeres, por lo que va a ser muy interesante ver la reacción de aquéllas que están en esta situación o que han pasado por algo similar, ya sea que hayan caído en la tentación o hayan podido evitarla. Este film habla de una cosa real, cuántas veces nos cuestionamos sobre lo que está pasando en nuestras vidas, en nuestros matrimonios, con hijos ya grandes, cuando tu vida parece que tienes muchos años por delante con esa pareja, pero de pronto dices, qué hay más allá afuera”, expresó Ludwika Paleta durante la conferencia de prensa para presentar el filme.

Una vida resuelta

Paleta explicó que en el caso de Lucero, su personaje, es una mujer que tiene la vida resuelta, una familia bella, un marido amoroso y que la procura, y una carrera exitosa, pero aún así quiere más, y de eso también se trata el deseo, no sólo de una cuestión sexual.

La actriz de origen polaco comentó que tenía muchas ganas de hacer un filme así, que tocara el tema de la sexualidad de una mujer en sus cuarentas, y cuando platicó con el productor Pablo Cruz y él le habló del guion de Deseo, le gustó la idea pero tenía miedo de aceptar porque se trataba de un thriller erótico, aunque su duda no venía por el hecho de las escenas candentes que implicaba, sino porque el tema no fuera tratado con la delicadeza necesaria; pero cuando se sumó la directora Teresa Simone supo que se le daría la visión femenina que se necesitaba y aceptó.

“Siento que es una película que juega con los límites, porque a pesar de ser una sociedad tan pasional, hay unos límites impuestos que vienen de nuestra conformación idiosincrática desde siempre, y Deseo intenta empujar un poco más esos límites para cuestionar dónde se puede llegar por esa pulsación”, expresó la directora Teresa Simone.

Por eso era muy necesario encontrar un actor que tuviera buena química con Ludwika Paleta, para lograr el efecto buscado con la trama y la premisa que plantea; motivo por el cual Óscar Casas fue elegido por la propia actriz.