Nadie debería irse a la cama sin comer: papa

Papa León XIV. Cortesía
Papa León XIV. Cortesía

Tan sólo diez kilómetros separan el centro de Montevideo del barrio de Casavalle, una zona extremadamente pobre y marginada del pujante Uruguay, que cuenta con uno de los PIB per cápita más altos de Sudamérica. El papa León XIV decidió estar allí y, con palabras contundentes, lanzó una dura advertencia: no se puede permanecer indiferente ante tal marginación.

Esto se aplica a Uruguay, pero también a todos los países del mundo donde, en medio de la prosperidad, existen focos de pobreza olvidados: “Un niño de este país, tan rico en recursos, no debería acostarse sin haber comido, ni debería tener que renunciar a recibir una educación digna y un futuro digno por la inseguridad que reina en las calles”. afirmó.

“Mucho menos debería sufrir violencia hasta el punto de perder la vida”, enfatizó León XIV.

Los problemas en el barrio de Casavalle, la primera zona difícil que visitó el papa en este viaje a Sudamérica, son muchos, pero uno de los más graves es la “pasta base”, una especie de crack que no sólo altera la mente, sino que también conduce a la violencia y a la guerra de pandillas, y arrastra a familias enteras a un círculo vicioso de pobreza.