El gobierno de Estados Unidos solicitó el lunes el aplazamiento de la próxima audiencia en el caso penal contra el depuesto presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, alegando razones logísticas y de intercambio de pruebas.
En una carta dirigida al juez Alvin Hellerstein, del Distrito Sur de Nueva York, el fiscal federal, Jay Clayton, solicitó que la sesión, originalmente prevista para el 17 de marzo, se traslade al 26 de ese mes.
La solicitud, que cuenta con el consentimiento de la defensa de ambos acusados, busca evitar “conflictos de agenda y problemas logísticos”.
Según el documento legal, este tiempo adicional es necesario para que la fiscalía “pueda producir el descubrimiento de pruebas”.
A principios de enero, Maduro se declaró como “un hombre inocente” de los cargos de narcotráfico que la administración de Donald Trump utilizó para justificar su captura y traslado a Estados Unidos, y dijo ser un “prisionero de guerra”.
Rusia pide liberar a Maduro
El Ministerio de Exteriores ruso instó este lunes a Estados Unidos a liberar a Maduro y su esposa.
“Instamos una vez más a los líderes estadounidenses a liberar al jefe de Estado venezolano legítimamente electo y a su esposa”, comunicó el Ministerio de Exteriores, citado por la agencia de noticias rusa TASS.
De este modo, Moscú “reafirma su apoyo incondicional a las autoridades constitucionales de Venezuela en la protección de la soberanía estatal y los intereses nacionales”.












